lunes, enero 09, 2006

Sobre el nacionalismo y temores exagerados...

Un artículo del señor Alfredo Bullard, contenido en la edición de la fecha en el diario “Perú 21”, trata de ilustrarnos sobre que es el nacionalismo y que el patriotismo. Sobre el particular nos dice: “El nacionalismo es el mal del mundo moderno. Fuente de guerras y pobreza, sobre él se construyeron esperpentos inhumanos de odio y resentimiento, como el nazismo y el fascismo. Parte de la idea equivocada que la pertenencia a un colectivo nos concede privilegios, sometiéndonos a un amasijo social indefinido que tiene derecho a quitarnos a unos para dárselo a todos ‘en nombre del interés nacional’. Nacionalismo no es patriotismo, sentimiento de sano cariño por el lugar en que nacimos. El patriotismo genera orgullo; el nacionalismo, odio. En lo económico, genera la falsa idea de que estamos mejor si no intercambiamos con los demás ciudadanos del mundo. Entonces, nos resistimos a la inversión extranjera, a la inmigración y al comercio. Es como si un padre decidiera que en su casa se produce y se hace todo, por lo que no compra ni vende nada fuera de la familia. Ello solo condena a sus hijos al resentimiento, a la pobreza y al autoostracismo”.

Evidentemente, y sin conferirle la categoría de perogrullo, es una interpretación muy personal. Elaborada, desde luego, con fines políticos y de disuasión ante quienes demandan una mayor identificación de las políticas económicas con la necesidad de construir una Estado donde cada uno de sus integrantes tengan las oportunidades de desarrollar sus capacidades para aportar a un bienestar compartido. Donde cada cual defienda lo propio, pero sin contraponerlo a los demás. Ahora bien, si el señor Bullard se espanta ante dicha idea, como muchos otros que hacen del concepto de Nación algo pasado de moda y sin sentido, buscando identificarse con la “globalización”, donde los Estado-Nación son considerados como un anacronismo y contrario a un orden mundial que resolvería los problemas de: inequidad y exclusión social, entonces tienen un gran problema de identificación nacional. Por decir lo menos.

En todo caso, no es mi intención demostrar que cada “idea” incluida en el párrafo del texto referido no aborda el tema que ha pretendido, sino que son contradictorias y que en lugar de ilustrarnos salimos tan confundidos como él. Sin embargo, y por considerarlo pertinente, me permito transcribir un texto de James M. Buchanan (Premio Nobel de Economía, 1986), incluido en su Lección Magistral disertada en la Universidad del Pacífico (Lima, 03.Oct.96), al ser declarado Profesor Honorario de dicho centro de estudios. El texto es el siguiente:

“La historia ha determinado como estamos políticamente organizados. Con algunas excepciones, las gentes del mundo se consideran a sí mismos ciudadanos o sujetos de estados-naciones bien definidos, definidos en parte por las instituciones de la estructura legal. Por ejemplo, las personas, digamos, del Brasil se consideran brasileñas porque están sujetos a los dictados de la ley brasileña. Además, a pesar de intereses individuales y grupales divergentes, los brasileños comparten un interés común potencial, ya sea en el mantenimiento o en el cambio de dicho sistema legal, el cual, considerado en su conjunto, incorpora y personifica la estructura política y la acción política. Lo que quiero decir aquí es que cada persona, sin importar donde viva, posee un interés ‘nacional’ identificable debido a la división político-legal del mundo en unidades políticas nacionales. El individuo puede hablar, metafóricamente, de un ‘interés mundial’, pero ello resulta ser categóricamente distinto del ‘interés nacional’ debido a la ausencia de lazos institucionales entre la persona y el mundo como tal. De modo que cuando una persona, cualquier persona, piensa acerca de cambios en el marco institucional que podría apuntar hacia el fomento de lo que se identifica como su bienestar privado, la atención se vuelve hacia el estado-nación, el marco institucional que es compartido colectivamente por todos sus habitantes, el cual está organizado como la unidad que, potencialmente, puede actuar para el beneficio de todos los miembros como unidad colectiva.”

Espero que lo citado, pueda serle de indispensable ayuda al señor Alfredo Bullard y amigos. En tal caso, guardo la esperanza que tanto él, como muchos de nuestros “hacedores de política” y “líderes de opinión” que se consideran “globalizados” y “neoliberales”, entiendan que el nacionalismo que nos identifica está muy lejos de sus “razonados” argumentos.

3 comentarios:

gerhonimo dijo...

Felicitaciones por el artículo, es muy bueno y en general el blog lo es también.

Anónimo dijo...

Lo malo del nacionalismo es que se usa como una careta para disfrazar otras intenciones y pasiones mas bajas.

Por un lado la venganza contra los que se consideran enemigos y por otra los acomodos necesarios para favorecer a los amigos dentro del sistema. Ya lo hizo Toledo ahora Humala con su familia andan en lo mismo. No era el Pachacutec redentor???

Ya hemos sido engañados por eso del nacionalismo porque es algo demagogico. Se pretende proteger a los peruanos???,Que es ser peruano???

Lastimosamente los peruanos a esos que se les quiere proteger no son gente de grandes valores o de principios.

Basta mirar el desorden de la ciudad de Lima y del contrabando y la falsedad en todo tipo de negocios piratas que existen, en la policia que quiere que se le respete para poder seguir coimeando, suena irrisorio pero asi es el peruano Chicha, el Tico promedio mental que no respeta ni siquiera la luz roja en un cruce de VIA. De que nacionalismo estamos hablando entonces. Para proteger a que??

Nacionalismo es solamente la careta detras de mezquinas intenciones de los politicos que no tienen otra cosa que ofrecer. Que fue Humala??? quien es Humala???.

Un comandante Golpista premiado por violar los principios que juro proteger??? Lo premiaron asi como a otros que se vendieron al nuevo poder de turno.?Quienes estan detras de Humala??? Esos son los que cuentan porque el no tiene el dinero ni el poder para solventar su campaña?? Lo mismo que Toledo.Un pobre diablo y elPeru un ingenuopais.

LITTA

Anónimo dijo...

LITTA:

El nacionalismo deriva de NACION. Una Nación que cuenta con un TERRITORIO se convierte en un ESTADO. Recuerda que, Israel hasta antes de asentarse en su territorio actual no era un Estado, sino un pueblo, una nación. Recién allí es cuando empieza su reconocimiento como parte de la comunidad de estados nacionales.

Ahora bien, si analizamos dichos conceptos,y sin que compliquemos mucho el razonamiento, podemos situar y diferenciar el nacionalismo como una expresión de respeto y defensa de nuestra colectividad, integrada por personas que tenemos una historia, cultura y valores comunes. Aún dentro de la diversidad...

Desde luego, justifico el enervamiento que te produce la situación política, sobre todo cuando refieres: "...
Ya hemos sido engañados por eso del nacionalismo porque es algo demagogico. Se pretende proteger a los peruanos???,Que es ser peruano???...".

Sin embargo, sería importante que todos los peruanos. Que somos parte de la Nación Peruana. Sigamos intentando hallar la GRAN VERDAD. Aquella que se nos regatea día a día. Imagina que la Comisión de la Verdad y Reconciliación CVR), solo se quedó en la meta de saber cuantos murieron y quienes los "responsables" de las muertes.

Pero, en ningún momento se preocuparon por penetrar en la Realidad Nacional, y buscar las causas de las CONFRONTACIONES SOCIALES. Es decir, quienes y porque las promueven...

Una respuesta a éllo, permitiría a los peruanos conocer quienes tienen y hacen del PODER (real y efectivo)un medio de enriquecimiento EXCLUSIVO, sin considerar los efectos de su accionar sobre el proceso de exclusión social y económica de la población... y en consecuencia, sobre las CONFRONTACIONES... que nos llevan una y otra vez a "momentos de barbarie"...