Mostrando las entradas con la etiqueta tecnoburocracia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta tecnoburocracia. Mostrar todas las entradas

viernes, enero 06, 2006

Privatizar... ¿es negocio para un país?

En el tema de privatizar o no empresas estatales, que se justifica con los manidos argumentos de: (1) ganar "eficiencia", y (2) dejen de ser un a "carga" para el Estado; se ha alcanzado ribetes de poca honestidad... o de evidente ingenuidad. Por supuesto, sin decir más sobre el papel de los medios cuyo entusiasmo por la privatización es directamente proporcional a los estímulos -directos o indirectos- que reciben. Medios en los cuales sobresalen con “luz propia”, personas -periodistas y/o profesionales- que se limitan para exponer con transparencia un tema que es trascendente para el presente y futuro, con cuyo actuar solo llevan a crear confusión y abonar la prédica y "logros" privatizadores, y -por supuesto- la consiguiente DESCAPITALIZACIÓN del Estado.

No otra cosa significa que, sin mayores sustentos, constantemente se esté haciendo referencia a que las empresas estatales son: (a) un "botín" de gobierno y/o de que (b) dan "pérdidas" contables. En el primer caso, se vincula la contratación de personal allegado al gobierno de turno y/o de los "negocios" que con variantes, son parte del quehacer de casi todos los directorios que gestionan dichas empresas. En el segundo caso, que no es el de Petroperú que a pesar de habérsele "privatizado" la distribución (servicentros) siguen dando utilidades, por lo general ha sido producto de un exceso de personal y/o de la fijación de precios administrados (políticos), que han estado por debajo de su costo y siendo su finalidad favorecer al consumidor... y las empresas privadas, para hacerlas "competitivas". ¡Créalo!.

Pero en cualquier de dichos casos, y con respecto a las ventajas de privatizar, el tema sigue siendo no sólo de CALIDAD DE GESTIÓN, sino la de ARTICULAR LAS EMPRESAS PÚBLICAS a los fines y políticas del Estado (p.e. Política Energética). Porque una empresa estatal no tiene una naturaleza similar -en cuanto fines- a las del sector privado. Es cierto que se organiza y estructura como tal, pero sus fines trascienden el objetivo único de la GANANCIA, para convertirse en un INSTRUMENTO ECONÓMICO del Estado, en orden a alcanzar sus fines superiores, en favor del país como un todo.

Ello implica que, como empresa estatal sólida y adecuadamente gestionada, COMPITE Y REGULA el mercado, a fin de que los agentes empresariales privados, no concerten precios en perjuicio del usuario o consumidor. Claro, alguien dirá: ¡Tenemos a INDECOPI!. Pero dicha institución, al igual que los organismos supervisores, intervienen -si están bien gestionados- a posteriori (luego de una denuncia), mientras que las empresas estatales con sus precios debidamente establecidos (costo+margen), evitan que los privados mediante procesos de "concertación empresarial" puedan aprovechar coyunturas de escasez o exceso de demanda, a fin de extraerles un plus al consumidor e incrementar sus UTILIDADES... Como usted entenderá, no necesariamente por mayor eficiencia.

Un ejemplo, si el Estado hubiera mantenido a "SolGas" -con su extensa red distribución de gas doméstico-, y no se hubiera "regalado" gracias a las "presiones" de ingenuos profesionales y lobbistas mañosos, quienes claman -hasta ahora- por privatizaciones, no se hubiera necesitado exponer al ridículo al Congreso, que pretendían bajar el precio del gas doméstico, apelando a la "buena voluntad" de los distribuidores privados. Bastaba conque "SolGas" hiciera el papel de regulador, y se mantuviera vendiendo a los precios reales; esto es, sin el plus de la concertación de precios entre "amigotes de la empresa privada".

Como entenderán, ejemplos hay infinidad, pero considero suficiente para que se entienda que una empresa estatal... no tiene los mismos fines -estrechos, socialmente- que una empresa privada. Y dejo en el tintero una arista más: las ganancias de las empresas estatales (las "carnecitas"), son un medio de REDISTRIBUCIÓN DE RIQUEZA, ya que con las mismas se hacen reinversiones reproductivas (más empleo e ingresos) y/o se destinan a ampliar la infraestructura económica (carreteras, canales, electrificación,...) y social (escuelas, hospitales,...). Puede usted imaginar que ha pasado con las utilidades de empresas estatales que han sido privatizadas. Algunas por la naturaleza de sus contratos, no pagan más impuestos a las ganancias. Y por favor, no me argumenten con el IGV, por que ése lo pagan todos los consumidores, siendo las empresas solo "agentes de retención". No tiene nada que ver con las ganancias. Esas no se tocan, ¡no faltaba más!.

sábado, diciembre 10, 2005

MEF, ministro Zavala, candado y cadenas...

Según una versión periodística del diario “Gestión”, que hace mención a su vez a declaraciones del actual titular del MEF a CPN Radio, con relación a la vinculación directa, funcional y operativa entre la actual Constitución (1993) y el nivel de “estabilidad económica” del país, el tema central sería hacer explícito un "condicionamiento" de las políticas económicas a lo establecido en la Constitución vigente, de manera tal que cualquier sugerencia de cambios iría en contra de la misma. En sentido contrario; si se cambia la Constitución, entonces los "logros" de la economía se perderán y vendrán terribles momentos... ¡Más todavía! dirían la mayoría de peruanos.

Sin embargo, debemos entender que ello es un particular e interesado punto de vista. Donde por supuesto, y para no ser “extremista”, nuestro amigo Zavala no hace referencia alguna sobre las “Cartas de Intención”. Documentos que preparan anualmente y en conjunto nuestros “muchachos” del MEF y del BCR, según dicen, a "solicitud" del FMI. Mecanismo que les permite mantenerse “encadenados y respaldados” por la tecno-burocracia internacional, ante sustentadas demandas del ejecutivo y/o legislativo, por mayores recursos para el desarrollo; así como medio de "presionar" con los manidos argumentos de la "imagen externa" y el cumplimiento de "acuerdos". Es decir, ya tienen su "candado" y sus "cadenas" para “asegurarse” al MEF y al poder real. De hecho, es de mencionar que con las declaraciones, estamos una vez mas ante las reiteradas “llamadas de atención” que hacen los MEF-Boys a la “clase política”. Ayer fue Silva Ruete, después Abusada, luego Jalile y Dubois, hace poco Blume y ahora ... nuestro compatriota Zavala.

Respecto al comentario que se hace a las declaraciones, es que el ministro de Economía (MEF), Fernando Zavala, considera que la Constitución es el candado (¿?) que permite asegurar que no existan cambios en la política económica que nos rige. En tal sentido ha expresado que: “Me parece que la Constitución es uno de los seguros más importante que tenemos, para que no se reviertan temas importantes que se han hecho en estos últimos cinco años, en el futuro...”. Es decir, ¡mucho cuidado!... acá estamos nosotros vigilantes y guardianes de la constitución, ante cualquier “despropósito” que quiera decidir el nuevo gobierno. Claro, “despropósito” es toda iniciativa contraria a lo que ellos piensan y hacen con el país. Así que estamos notificados que, para cualquier cambio de política económica,... HAY QUE PEDIRLES EL RESPECTIVO PERMISO.

Sin embargo, es evidente que sus arrebatos y/o llamadas de atención, no son sino una gran preocupación por los resultados posibles del proceso electoral en curso. De allí que estén “jugando” a crear condiciones para descalificar candidatos que propongan cambios en la actual política económica, cuya matriz fundamental ha sido la de desnacionalizar las decisiones de gobierno, a fin de “adecuarse” dentro del esquema de apertura y “liberalización” de mercados. Matriz en la cual se da preferencia al movimiento de capitales y la consecuente especulación financiera.

No otra cosa significó la aprobación de una serie de normas legales (1992-93), entre las que sobresale la Ley de Bancos (“flexibilizada” en 1996), que “acomodaron” nuestra economía a los intereses de grupos empresario-especuladores que trataban no de liberar mercados y dinamizar la base productiva nacional (mas producción, empleo e ingreso) sino de controlar el sistema financiero nacional y hacerse “dueños” de las empresas estatales -económicamente rentables- a precios de ganga y con mercados “cautivos”, tales como las de: Electricidad, Telefonía, Combustibles, Gas, Bancos y Fondos de Pensiones, entre otros. Ese fue y es el encargo externo de "reajustes estructurales” que solícitamente cumplen los MEF-Boys.

Precisamente, la aprobación “acelerada” de dichas normas al amparo de un “gobierno de reconstrucción nacional” (92-93), dentro de las cuales se incluyen las de carácter laboral que “flexibilizó” el mercado laboral, para hacer adicionalmente más rentables las empresas a “privatizarse”, hizo posible o sentó las bases para el diseño y redacción de la Constitución del ’93, con la que se “formalizó” el marco jurídico-legal previamente aprobado a nivel de Consejo de Ministros, y que contaron con la “brillante” asesoría de los “dueños” del MEF (y de la economía real). De hecho, es su OBRA. Y por supuesto, no van a permitir que “irresponsables” políticos desarticulen una economía que transcurrido 13 años viene resolviendo los problemas de pobreza y marginación económica en nuestro país... ¡No faltaba más!.

Ahora, y vista la posibilidad de que no gane su candidato(a), han decidido dar una batalla de “semi-demolición” contra los “irresponsables” que proponen: (i) cambios sustanciales en el manejo de la economía, (ii) la reactivación de los sectores críticos y de significativo aporte a la producción, empleo y consumo (Agricultura, Industria y Pesca... sin mencionar al Turismo de por sí muy importante), así como (iii) la revisión de privatizaciones y/o concesiones. Lo dicho les podría parecer risible, pero ellos lo sostienen bien en serio. Saben que han fracasado y antes que admitirlo y “retirarse” con algo de honor, salen "agresivamente” a crear temores sobre: (i) déficits fiscales, (ii) hiperinflación, (iii) desestabilizar la economía, (iv) inseguridad jurídica, (v) aumento del “riesgo-país”(¿?), (vi) convertirnos en “parias” ante la comunidad internacional, etc., etc. . Claro que, de allí a señalar que candidato(a) es más CONFIABLE para su modelo de economía, y asegurarles “que todo siga igual”, no hay mas que un paso. Por lo menos, deberían ser honestos -una vez en su vida- y decirles a todos los peruanos, cual es el candidato(a) que ustedes y sus amigos (el empresariado angurriento y especulador), desean sentar en Palacio de Gobierno...