De "Perú 21" a "La República"… o esperando la revancha.

Nada más lejos de ello. Al menos no lo primero. Porque el hecho de que se les dé cabida al señor Álvarez Rodrich y amigos, no es necesariamente por su calidad de informadores objetivos y espíritu independiente a los intereses de los dueños de los medios donde escriben. El punto es que, desde hace muchos años y luego del fallecimiento del señor Gustavo Mohme, su heredero entendió que la única manera de encumbrarse en los negocios y pasar a la grandes ligas empresariales, que le posibilitó asociarse en la propiedad y gestión de América Televisión (Canal 4), era acercarse al grupo El Comercio de Alejandro Miroquesada.
Este grupo, a su vez, jugaba en pared –cuando las circunstancias lo requerían- con Caretas. Por lo que, ser parte de la tríada más influyente en negocios y política, estaba más allá de una línea periodística de “centro-izquierda” relativamente prestigiada, y en la cual sus directores y columnistas entienden muy bien de que se trata el juego. Sin embargo, la “caída” de Alejandro Miroquesada de la gestión, dirección y control del grupo El Comercio, que precipitó las renuncias de Álvarez Rodrich y sus amigos del diario Perú 21, implicaba para Mohme una definición: (a) mantenerse ajeno a los “desplazamientos” implementados por el nuevo grupo dominante de El Comercio, o (b) mantener “lealtad” a Alejandro Miroquesada y darle cobertura a “su gente”.
Visto los sucesos, es evidente que el señor Mohme se la jugó por la segunda opción. Una segunda opción que tarde o temprano le hará enfrentarse, si previamente no concilian intereses, con el nuevo directorio del Grupo El Comercio. Por lo menos no será un conflicto abierto considerando la agudeza y experiencia de Francisco Miroquesada. La pregunta que emana, desde luego, es: ¿Espera “Chicho” el pronto retorno de Alejandro Miroquesada a la dirección de el grupo El Comercio?. ¿Qué elementos obran en su poder para esperar algo así?. Por lo demás, si la decisión de incorporar a los nuevos colaboradores a “La República”, fue un arrebato, sin duda que los costos que deberá asumir son bastantes altos.